Año Nuevo. Te encuentras frente a tus doce uvas para pedir tus deseos y, como cada año, entre bajar de peso y ahorrar más, le dedicas una uva a la misma promesa de cada año: Leer más y leer mejor. Te visualizas leyendo diez, veinte, treinta, cincuenta libros y todos los temas de conversación que tendrás gracias a haber enriquecido tu cultura.
Empiezas con todo y los primeros días de enero acabas tu primer libro, lo que te genera ilusión. Encarrerado, piensas que este año es el bueno. Pero tan solo unos días después tu sueño se rompe. ¿Por qué? Por el mismo pretexto que todos nosotros hemos puesto alguna vez: “Es que no me da tiempo para leer”.
Te cuento algo que me tiene emocionado. A pesar de haber sacado adelante un montón de actividades y proyectos distintos, el año pasado logré leer 51 libros. Pero no solo es la cantidad lo que me enorgullece, sino también la calidad. Exploré nuevos géneros, leí obras que tenía pendientes desde hacía años, leí con otras personas. Me emocioné, me reí, me enojé. ¡Navegué por esos 51 títulos con plena conciencia de que tenía algo para aprenderles! Por esto mismo te lo digo: ¡sí se puede encontrar el tiempo para leer!
Mi experiencia lectora me ha llevado a la conclusión de que existen distintas herramientas que te pueden ayudar a mejorar considerablemente tus hábitos lectores. ¡Y desde el inicio! Aquí te comparto algunas:
- Lleva tu libro a todas partes. ¿A todas partes? Sí. ¡A todas partes! Muchas veces tenemos tiempos muertos. En el banco, en el transporte público… donde tengas tiempo libre, ¡ponte a leer! Ya sea digital o físico, tú llévalo.
- Lee libros que sean garantía absoluta. El secreto para leer más no es la disciplina, es la emoción: necesitas engancharte. La lectura debe despertar en ti una curiosidad voraz, alimentando esa necesidad insaciable de averiguar qué sucede después. Por eso resulta fundamental saber elegir tus libros; cuando tienes en las manos una historia potente que no te suelta, leer deja de ser un esfuerzo y se convierte en una adicción inevitable.
- Lee libros cortos. La satisfacción de llegar a la última página es un combustible poderoso. Al elegir obras breves, alimentas la sensación de logro de manera constante, convirtiendo cada lectura en una victoria inmediata. Este impulso no solo mantiene tu ritmo, sino que estimula el deseo de plantearte nuevas metas literarias; así, en lugar de estancarte en textos interminables, lees libros completos con fluidez, acumulando triunfos que te motivan a ir por el siguiente.
Si quieres dominar estas estrategias y descubrir otras nuevas, te comparto la conferencia completa en mi canal de YouTube. Estás a punto de transformar tu vida lectora; prepárate para leer más —y mucho mejor— este 2026.
Estoy seguro que después de haber visto esta conferencia te quedarán ganas de escribirme. ¡No lo pienses! ¡Preguntame tus dudas o hazme tus comentarios!
