Desde 2024, la Beca para Jóvenes Creadores “Francisco Carrillo” ha dado a jóvenes mexicanos de entre 16 y 25 años la oportunidad de incorporarse a una gran comunidad para leer acompañados. El patrocinio de otros lectores permite que, de forma totalmente gratuita, estos jóvenes participen en todas las lecturas del año y que sean beneficiarios de convenios que el círculo de lectura sostiene con editoriales, teatros, museos y otras instituciones culturales.
Este 2026, el programa de becas por primera vez incluyó talleres de formación para los becarios y becarias. Su intención es ofrecer a los jóvenes conocimientos y herramientas de diversos campos culturales. El primero de estos talleres estuvo dedicado a la minificción, género que presenta una vasta y rica cantidad de recursos literarios.
La sesión se llevó a cabo en abril y tuve el gusto de impartirla, con toda la emoción de compartir los aprendizajes teóricos y prácticos adquiridos mientras preparaba mi libro “Iluminaciones”. A lo largo de una hora y media, hablamos sobre el surgimiento de este género en los años 1900 y su transformación desde entonces. Asimismo, exploramos los diferentes recursos narrativos que suelen utilizar los minificcionistas: juegos de palabras y de sonidos, uso de títulos más largos que el propio texto, distintos planos de ficción en una misma historia, alusiones a historias y personajes conocidos por todo el mundo…
El taller fue coronado por un concurso. Cada becario tuvo la posibilidad de enviar hasta dos minificciones. Francisco Carrillo y yo leímos con sumo placer los textos, impresionados por su calidad. Elegir los ganadores fue tan difícil que decidimos anunciar un empate entre dos textos para el primer lugar. Los ganadores fueron Natalia Rivera Noria con “País de las pesadillas” y Samuel Galván Mejía con “Inocencia de un roble”. Como premio recibieron un libro del programa del círculo de lectura.
El segundo lugar fue para Claudia Mendoza V. con “1984” y el tercero para Leslie Esquivel con “Narciso”. Cada una recibió un descuento en un producto de la línea del círculo de lectura (termos, playeras y libretas) de 50% y 25%, respectivamente. Adicionalmente, decidimos nombrar cuatro textos finalistas, lo cual sumó a la lista de autores el nombre de Dulce Hernández.
Con el conjunto de estos ocho textos, conformamos la presente compilación. Tiene el propósito de que los becarios y becarias vean su trabajo publicado y circulando hacia otros lectores, porque la literatura comienza no cuando el autor la escribe, sino precisamente cuando los lectores la leen. Compartimos estos textos seguros de que serán disfrutados y de que dejarán pensando a sus lectores.
Sirvan estas líneas también para agradecer el apoyo incondicional de los patrocinadores de la beca y de los miembros del círculo de lectura que diariamente acogen a estos jóvenes en nuestra comunidad. Francisco y yo esperamos que disfruten la lectura.
